NUESTRA FILOSOFÍA

SIMPLICIDAD

Somos de las que creemos que la vida sencilla es la vida mejor. Nuestra máxima es: menos drama y más presencia en nuestras vidas para poder sentir la magia de la vida en los detalles y los momentos más sencillos. Pocas cosas hay que nos hagan más feliz que leer un buen libro mientras tomamos el sol, los ataques de risa de nuestra amatxu y las cenas de verano en familia.  De la mejor forma que podemos, tratamos de evocar esta actitud en todo lo que hacemos. La simplicidad siempre está in.

AMOR

A través de nuestras creaciones queremos recordarnos que tenemos dos formas de afrontar los retos que la vida nos presenta: desde el miedo o desde el amor. Nosotras elegimos la segunda.  Vemos nuestros collares como pequeños amuletos que pueden recordarnos esta forma de vivir. Ante cada situación retadora, parar antes de reaccionar y reflexionar para responder de la forma más amorosa que podamos. Somos del grupo de las ingenuas. Del grupo de las que creemos que otro mundo es posible. Y como todas sabemos, otro mundo es posible solo si cada una de nosotras lo crea.

RESPONSABILIDAD

La vida tiene sentido cuando es vivida con responsabilidad por eso, no entendemos hacer algo que no trate de mejorar las condiciones de vida de los demás. Desde el principio, allá por el año 2014 hemos aplicado principios de sostenibilidad medioambiental y social en nuestro trabajo.

A nivel medioambiental

Reducir – Reducir la generación de residuos es la prioridad.Claro que utilizar materiales reciclados y reciclar los utilizados es importante, pero entendemos que no es suficiente. Por eso minimizamos nuestro packaging evitando las cajitas sofisticadas que terminarán en la basura nada más recibirlas y apostamos por un packaging sencillo con una tarjeta que servirá para conservar tu collar. Somos las pesadas que solicitamos a todos nuestros proveedores que nos permitan hacer pedidos más grandes y con el mínimo envase para reducir los envíos. En esta línea, te animamos a comprar directamente en las tiendas con las que colaboramos para evitar así el impacto de la expedición de vuestros pedidos: no habrá sobre de envío que termine en la basura, no habrá transporte con emisiones de CO₂ y, sin embargo, sí habrá apoyo al pequeño comercio.

Reutilizar – Tras minimizar todo lo que podemos, tratamos de reutilizar todo lo que no hemos podido evitar.Hay cosas que, de momento, no hemos podido cambiar, entre ellas la que más guerra nos dá es que muchas de las piezas que necesitamos nos llegan en bolsitas de plástico. ¿Qué hacer con tanta bolsita? Nuestra solución ha sido reutilizarlas para entregar las reparaciones de los collares, que dicho sea de paso, creemos que tenemos un super servicio posventa : )

Si tu collar se ha roto o se ha puesto feo, ¡no lo tires! Te lo reparamos reutilizando todas las piezas que podamos y tú podrás sentirte acompañada de tu piedra toda la vida.

Reciclar – La constante búsqueda de materiales más sostenibles, reciclados y fácilmente reciclables, nos lleva una vez más a ser las pesadas con nuestros proveedores, tanto de las tarjetas y sobres del packaging como para todo lo que hagamos. Y aunque nos duela mucho, hay envases y materiales que no podemos evitar ni reutilizar, así que, en ese caso lo único que podemos hacer es separarlos adecuadamente para que puedan ser reciclados y no terminen en una incineradora o vertedero : (

Reimaginar – Yvon Chouinard en su libro “let my people go surfing” explica cómo en Patagonia trabajan con un principio más: reimaginar juntos. Resuena tanto con nosotras que nos sumamos al carro. El reto de vivir de una forma sostenible requiere de soluciones creativas así que, si eres de los que tienes esa chispa a la hora de imaginar nuevas formas de hacer, por favor, ¡cuéntanos tu idea! Nosotras estamos más que encantadas y super abiertas a recibir sugerencias y propuestas en esta línea.

A nivel social

A nivel social, los principios son dos: cercanía geográfica y pequeño comercio. Inevitablemente, las piedras naturales de nuestros collares vienen de países un poco lejanos, pero para todo el resto de materiales y herramientas que necesitamos, nos volvemos loquitas para conseguir que sean de producción cercana. Por ejemplo, la imprenta de nuestro amigo Alberto y la mercería de Sonsoles donde adquirimos el nylon para los collares, son pequeños comercios ubicados en el pueblo que nos vio crecer. Cuando hacemos bañadores, las lycras las adquirimos en Cataluña y la producción se realiza en un pequeño taller de Madrid. De momento, es lo mejor que podemos hacer. No obstante, tal y como comentábamos antes, estamos abiertas a sugerencias con nuevas opciones que a lo mejor nosotras no conocemos.

“Do the best you can until you know better. Then when you know better, do better”.

Maya Angelou